Primero que nada Considero que si necesitamos crear alumnos pro positivos que realmente den respuestas no podemos conformarmos con algo general y superficial, pues de esta manera el alumno no razona y no da respuesta a diversas problemáticas, ya que solo memoriza y mecaniza procesos, sin comprenderlos. Desde mi época de estudiante, creía que un examen no media realmente lo que uno sabia, ya que aveces por cuestiones de tiempo o estructura del propio examen era difícil y en ocasiones casi imposible salir con el grado de satisfacción que uno esperaba en la evaluación , cuando uno se esforzaba todos los días, trabajaba y entendía en clase, siempre considere que no era suficiente el examen como instrumento de evaluación y lo sigo pensando , me da gusto saber que ahora las cosas cambian y que la evaluación se conforma de otros elementos que junto con el examen nos sirven para tener una evaluación más objetiva, ya que ahora que estoy del otro lado puedo decir que si queremos ser mas justos y objetivos en nuestras evaluaciones hacia los estudiantes, debemos de bajar el % de valor que tienen esas preguntas que aplicamos a los alumnos de manera subjetiva y que acostumbramos llamar examen, pues de esta manera solo estamos midiendo la capacidad de memorizar de nuestro educando, pero de ni ninguna manera estamos evaluando su grado de adaptabilidad con los contenidos, habilidades y valores que desarrollan como competencias en nuestras unidades de aprendizaje.
Por otro lado considero que la comparación que se hace en la lectura de Xavier Vargas, respecto a la acción de un publicista con la labor docente y educativa, es muy acertada ya que si queremos lograr un aprendizaje significativo en nuestros educandos debemos venderles la idea que nuestra materia o unidad de aprendizaje es verdaderamente importante en su desarrollo como individuos, y que esta satisface una necesidad real de nuestros alumnos. Recuerdo que cuando impartí por primera vez sueldos y salarios estaba muy contenta porque era lo “mío”, sin embargo cometí el error en ese momento de no venderle a los alumnos el tema, ahora me que me percate de eso desde hace algún tiempo antes que nada le vendo la idea los alumnos de que esta unidad de aprendizaje es de suma importancia para conocer los derechos mínimos que tienen cuando trabajan, y para que no los sorprendan queriéndoles pagar menos de lo que merecen y tienen derecho, esto, hasta el momento me ha dado excelentes resultados, al grado de que termino con un sinfín de preguntas no solo en relación a la vida laboral de ellos si no de algún familiar o amigo, logrando concientizarlos de la dificultad de la materia que ciertamente es un poco compleja por el manejo de leyes, pero contextualizándola en su realidad. Lo que me ha permitido que los muchachos desarrollen un aprendizaje situado y al mismo tiempo significativo, con las limitantes propias de la edad y el grado de profundidad con que se tratan algunos temas., ya que de esta forma el alumno hace suyo el conocimiento, lo vuelve parte de si lo integra en su vida, lo palpa, lo ve, lo siente y lo aplique a su cotidianeidad, de tal manera que el alumno sea capaz de crear sus propios esquemas, reoganizar lo que ya construyo previamente y al mismo tiempo aprenda a responsabilizarse de su conocimiento.
Dolores Tapia Navarro